Dice el Maestro Paramahansa Yogananda:
¿Te das cuenta de cómo empleas tu vida? Muy poco sabemos cuánto se puede lograr en la vida si la vivimos apropiada, sabia y económicamente. Económicamente, pues, agotamos una existencia tras otra antes de despertar, y por eso no comprendemos el valor inmortal del tiempo que Dios nos ha concedido. Pasamos demasiado tiempo yendo de un lado para otro, pero sin llegar a ninguna parte. Deberíamos detenernos, pensar e intentar comprender lo que la vida puede darnos. La mayoría de las personas no piensan con profundidad en absoluto; sólo comen, duermen, trabajan y mueren.
El propósito de la vida es crecer en conocimiento y sabiduría
¿Cómo vas a aprender todas las cosas que deseas aprender? ¿Acaso no ansía tu corazón aprender cuanto merece la pena en este mundo?… La vida parece irremediablemente corta cuando piensas en eso. Lees unos pocos libros y crees que lo sabes todo…
La mayoría de los seres humanos caminan por la vida con el cráneo vacío. Ellos creen que hay un cerebro allí; lo creen, y eso es todo, porque caminan en la vacuidad. “¡Oh, sí¡, tengo una magnífica biblioteca en mi casa. Venga, se la mostraré”. ¡Magnífica, pero intacta! Música, poesía, ciencia: todo está allí. Con la cantidad de materias que quieres aprender, no debes desperdiciar el tiempo. Durante la mayoría de tu existencia te sientes muy infeliz, porque no mantienes la mente ocupada en alguna actividad que merezca la pena….
De vez en cuando, es bueno entretenerse; pero si dedicas tu vida a pasatiempos inútiles y a chismorrear acerca de los demás –interesado en las faltas ajenas en lugar de reconocer las tuyas propias-, eres tú él que pierde. Tienes mucho que limpiar en tu propia casa.
La esfera de intereses que creas a tu alrededor ¡es tan limitada! …Pierdes un precioso tiempo en meras trivialidades, cuando los tesoros de Dios se encuentran a tu alrededor, listos para que lo recibas…Conforme desarrolles la afición por cosas inferiores, perderás el gusto por mejores ofrecimientos y pensarás que eres incapaz de actuar de manera diferente debido al acuciante poder de los malos hábitos. Cultiva el buen hábito de utilizar esta vida para perseguir metas que son más valiosas.
Organiza tu vida. Lee los mejores libros del mundo; no derroches tu tiempo en leer esto y aquello indiscriminadamente. Lee sobre medicina, astronomía, ciencia y las escrituras. Pero hay un campo de conocimiento al que has de dedicarle tu atención prioritaria: debes encontrar tu vocación. Al establecer contacto con la vibración cósmica en la meditación, serás conducido hacia el objetivo adecuado para ti, hacia el trabajo que deberás realizar. Concéntrate en convertirte en un experto en ese campo. Muchas personas acometen diez actividades distintas sin familiarizarse por completo con ninguna de ellas. Como principiante en el desarrollo de las potencialidades de tu ser, no puedes abordar todo lo referente a numerosas disciplinas; aprende todo un poco, y apréndelo todo acerca de un tema.
Tomado de la Obra: “El Viaje a la Iluminación”